Diseñado por el Gobierno del Perú para cumplir con los estándares de la Millennium Challenge Corporation (MCC), este programa buscó fortalecer la institucionalidad del país en dos áreas críticas donde se requería mejorar indicadores nacionales:
- Anticorrupción: Se enfocó en reducir la corrupción en la administración pública mediante la transparencia, la rendición de cuentas y la modernización tecnológica. El programa brindó asistencia técnica, equipamiento y capacitación a entidades clave como el Poder Judicial (OCMA), el Ministerio del Interior, la Contraloría General, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y el Consejo Nacional de la Magistratura, promoviendo además la vigilancia ciudadana a través de Proética.
- Inmunizaciones: El objetivo fue elevar la cobertura de vacunación —especialmente en niños menores de un año en zonas rurales— mejorando la gestión logística y la cadena de suministro del Ministerio de Salud (MINSA) y los gobiernos regionales. El programa equipó brigadas itinerantes con un enfoque intercultural en ocho regiones priorizadas y modernizó los sistemas de información para asegurar un seguimiento efectivo y una mejor planificación sanitaria.

