Esta actividad busca promover un proceso electoral limpio implementado en el contexto de las elecciones locales y regionales que tuvieron lugar en Perú en octubre de 2018. Su objetivo es aumentar conciencia pública sobre los efectos perjudiciales de la financiación ilícita en los procesos políticos y apoyar un programa de reformas para limitar las oportunidades de corrupción dentro del sistema político, especialmente a nivel regional.
La actividad aumenta la conciencia pública sobre los efectos perjudiciales de la financiación ilícita en los procesos políticos y apoya un programa de reformas para limitar las oportunidades de corrupción, especialmente a nivel regional. La actividad trabaja en estrecha colaboración con los gobiernos regionales y locales específicos. La actividad también brinda asistencia técnica especializada a las Comisiones del Congreso para mejorar las regulaciones electorales y realiza talleres de capacitación para promover los derechos civiles y políticos de los grupos marginados y los mecanismos de supervisión social de las autoridades recién elegidas.

