La finalidad de la estrategia de USAID del 2012 al 2016 (luego extendida hasta el 2020) fue fortalecer la estabilidad y la democracia en el Perú a través de una mayor inclusión social y económica y la reducción del cultivo ilícito de coca y de la explotación ilegal de los recursos naturales.
La estrategia incluyó tres objetivos de desarrollo en los sectores de desarrollo alternativo, democracia y gobernanza, y medio ambiente.

