El objetivo principal del programa Nuevas Alternativas fue apoyar la transición de las comunidades en zonas de post-erradicación desde la dependencia de la coca hacia medios de vida lícitos.
El programa colaboró estrechamente con la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA) para fortalecer su liderazgo y la implementación del programa de Post-Erradicación, apoyando simultáneamente a otras instituciones y organizaciones vinculadas para que cumplieran colectivamente con sus roles y responsabilidades en el fomento del desarrollo económico y social libre de coca.
El cumplimiento exitoso de las funciones de estos actores clave tiene una relación causal con el logro de resultados críticos, tales como la participación de los hogares en el programa, la generación de ingresos lícitos y el establecimiento de una mejor gobernanza y servicios sociales.
La eficacia del modelo se refleja en la transformación del Valle del Monzón, que pasó de ser un centro aislado para el narcotráfico y el cultivo ilegal de coca a una economía agrícola lícita en expansión.

